Nanshe, diosa de la sabiduría, la magia y el agua, mitología sumeria
Nanshe: La Diosa Sumeria de la Justicia Social, la Adivinación y las Aguas
Puntos Clave sobre Nanshe
- ¿Quién fue? Diosa sumeria de la justicia social, la adivinación, el agua dulce, las aves y los peces. Hija de Enki y Ninhursag.
- ¿Qué protegía? Huérfanos, viudas, refugiados de guerra y los más desfavorecidos de la sociedad mesopotámica.
- ¿Cuál era su papel económico? Conocida como «Dama de los Almacenes», garantizaba que los pesos y las medidas fueran correctos en el comercio.
- ¿Dónde se adoraba? Su centro de culto principal estaba en Nina (actual Tell Zurghul, Irak), en el estado de Lagash.
- ¿Cómo se la conoce mejor? Por los Cilindros de Gudea (c. 2125 a.C.), donde interpretó el sueño del gobernador de Lagash para que construyera el templo de Ningirsu.
- Legado: Sus símbolos, el pez y el pelícano, fueron adoptados por los primeros cristianos. Su culto perduró hasta el siglo VI a.C.
Nanshe (también conocida como Nanse o Nazi) es una de las deidades más singulares del panteón mesopotámico. A diferencia de otras divinidades cuya fama se sustentaba en el poder bélico o en la realeza celeste, Nanshe se distinguió por su dedicación desinteresada al bienestar de la humanidad. Diosa de la justicia social, la adivinación y las aguas dulces, su popularidad trascendió las fronteras originales del sur de Mesopotamia para extenderse por toda la región durante el tercer milenio antes de Cristo.
En un mundo donde los dioses podían ser caprichosos y temibles, Nanshe representaba una excepción reconfortante: una divinidad compasiva, acogedora y sabia que velaba por los huérfanos, las viudas y los refugiados. Su figura nos permite comprender cómo los antiguos mesopotámicos concebían la justicia, la solidaridad y el orden social. Este artículo explora su mitología, sus atribuciones, sus símbolos y el legado que dejó en la historia de las religiones.
¿Quién fue Nanshe? Etimología y naturaleza divina
El nombre de Nanshe se escribía en cuneiforme con los signos dAB×ḪA, donde el signo dingir designaba su condición divina y la combinación AB×ḪA unía las palabras «santuario» y «pez», este último escrito dentro del primero. El significado exacto de su nombre sigue siendo desconocido, y se acepta que no tiene una etimología sumeria plausible. Una variante fonética común, dna-zi, aparece ya en textos de Ebla y se convirtió en la grafía típica durante el período paleobabilónico.
Nanshe era una deidad polifacética: se la asociaba con el mar, las marismas, las aves y los peces, pero también con la adivinación, la interpretación de los sueños, la justicia y el bienestar social. Su culto más antiguo se remonta al período de Uruk (c. 4000-3000 a.C.), lo que la convierte en una de las divinidades más antiguas del panteón mesopotámico.
Orígenes mitológicos: Hija de Enki y Ninhursag
En el mito sumerio «Enki y Ninhursag», Nanshe aparece como una de las ocho deidades creadas por Ninhursag para curar a Enki de su enfermedad. La historia narra cómo Enki, dios de la sabiduría y el agua dulce, y Ninhursag, la Diosa Madre, se convierten en amantes en la tierra de Dilmun (una región de fertilidad y paz cerca del Golfo Pérsico). Cuando Ninhursag debe regresar a sus deberes, Enki, solo, tiene romances sucesivos con sus hijas, hasta que la más joven, Uttu, se queja ante Ninhursag.
Ninhursag aconseja a Uttu que limpie la semilla de Enki de su cuerpo y la entierre. De la tierra brotan ocho plantas hermosas. Cuando Enki regresa a Dilmun con su visir Isimud, ve las plantas y se las come todas. Ninhursag lo descubre y lo maldice con el «ojo de la muerte», abandonando luego el reino de los dioses. Enki cae enfermo y está cerca de la muerte.
Cuando Ninhursag regresa, atrae a Enki hacia ella y le pregunta dónde siente dolor. Cada vez que él responde, ella extrae el dolor de su cuerpo, lo transforma en algo bueno y da a luz a ocho deidades que beneficiarán a la humanidad: Abu, Nintulla, Ninsutu, Ninkasi, Nanshe, Azimua, Ninti y Emshag. De estas ocho deidades, Ninkasi y Nanshe se convertirían en las más conocidas y veneradas.
Según esta tradición, Nanshe fue creada específicamente para curar el cuello de su padre Enki. Su madre fue Ninhursag, la Diosa Madre, aunque en algunas tradiciones también se la menciona como hija de Enlil. En otros mitos, es hermana de Nisaba, diosa de la escritura, y del héroe-dios Ninurta; y en otros, hermana de Inanna y Ereshkigal.
La diosa de la justicia social y los más vulnerables
Uno de los aspectos más destacados de Nanshe es su papel como protectora de los marginados. En todas las inscripciones e himnos que la mencionan, se la presenta como una diosa bondadosa, compasiva, acogedora y sabia. Velaba por los huérfanos y las viudas, supervisaba la equidad y se preocupaba especialmente por los refugiados que huían de las regiones devastadas por la guerra, quienes encontraban santuario en su templo de Sirara, en la ciudad de Nina.
El himno sumerio a Nanshe describe cómo la diosa se asegura de que los débiles reciban justicia. Su visir era Hendursag, encargado de juzgar los hechos y las transgresiones de las personas. En este sentido, Nanshe funcionaba como una divinidad que no solo protegía a los vulnerables, sino que también garantizaba que quienes abusaban de su poder enfrentaran las consecuencias.
La Dama de los Almacenes: Pesos, medidas y comercio
Nanshe también era conocida como la «Dama de los Almacenes». En esta capacidad, se aseguraba de que los pesos y las medidas fueran correctos, protegiendo a los compradores del engaño. En la antigua Mesopotamia, el comercio dependía de balanzas y pesos estandarizados, y la manipulación de estos instrumentos era una forma común de fraude. Nanshe era invocada para protegerse de tales prácticas y para jurar que se estaba negociando de manera justa.
Una vez que alguien había jurado por Nanshe, lo mejor era mantener ese juramento: aunque era una diosa amable, no dudaba en descargar su ira sobre quienes la disgustaban por transgresiones. Fue precisamente en este rol, vinculado al comercio, donde su popularidad creció exponencialmente.
Adivinación, sueños y profecía
Nanshe era también la diosa de la adivinación y la interpretación de los sueños. Favorecía a los profetas, otorgándoles la capacidad de interpretar los sueños con precisión. Su conexión con el mundo onírico la convierte en una figura central en la tradición adivinatoria mesopotámica. En un contexto donde los sueños se consideraban mensajes divinos, la capacidad de Nanshe para descifrarlos la situaba como intermediaria entre los dioses y los humanos.
Los sacerdotes de su templo actuaban como intérpretes de sueños, y se creía que quienes buscaban una audiencia con Nanshe para resolver una disputa legal o obtener una visión del futuro debían someterse a una ordalía (prueba del agua) antes de ingresar al complejo del templo. Este rigor ritual subraya la seriedad con la que se abordaba la justicia y la profecía en su culto.
Consortes, familia y corte divina
El consorte original de Nanshe era Nindara, el hermano mayor de Hendursag y dios local de Lagash, conocido como un gran guerrero y el «recaudador de impuestos del mar», aunque el significado de este epíteto no está claro. Sin embargo, Nanshe está más comúnmente asociada con Haia, dios de los almacenes. Su visir era Hendursag, quien estaba a cargo de juzgar los hechos y las transgresiones de las personas.
Otros miembros de su círculo divino incluían a su hija Nin-MAR.KI, así como a Dumuzi-abzu y Shul-utula. En Ur, fue incorporada al círculo de Ningal, mientras que en los encantamientos aparece junto a Ningirima o Nammu.
Símbolos, iconografía y centros de culto
En un sello cilíndrico, Nanshe aparece representada como una mujer que baila sobre el agua, flanqueada por dos Anuna alados (dioses de la tierra), con el disco solar alado sobre ella, el símbolo asirio de Utu-Shamash, dios de la justicia. Sus símbolos principales eran el pez y el pelícano. El pez la conectaba con el agua, pero también simbolizaba la vida; el pelícano, que según la leyenda se sacrifica para alimentar a sus crías, simbolizaba su devoción por la humanidad.
Enki le confió la responsabilidad de las aguas del Golfo Pérsico y de todas las criaturas que habitaban en él. Su centro de culto principal era Tell Zurghul, conocido en la antigüedad como Nina, en el estado de Lagash. Otro lugar asociado con ella, Sirara, era probablemente un distrito sagrado de esta ciudad. También se le dedicaron santuarios en la capital epónima de Lagash, así como en Girsu, Gu'abba y otros asentamientos. Su culto se atestigua igualmente en Adab, Nippur, Umma, Ur y Uruk, aunque con menor importancia en sus panteones locales.
Gudea y los Cilindros: El sueño que construyó un templo
Nanshe es probablemente mejor conocida por los Cilindros de Gudea, dos cilindros de terracota con el texto La construcción del templo de Ningirsu, datados hacia el 2125 a.C. En este texto, Nanshe interpreta el sueño de Gudea, gobernador de Lagash (c. 2144-2124 a.C.), y lo anima a construir un templo para su dios Ningirsu.
Gudea registró un sueño en el que el dios de la ciudad de Lagash, Ningirsu (más tarde conocido como Ninurta), se le aparecía para pedirle un templo. Al despertar, Gudea oró y ofreció sacrificios a Nanshe, y luego reportó la visión a su pueblo, pidiendo su apoyo. La respuesta fue entusiasta, y el poema que detalla la visión termina con la finalización del Templo de Ningirsu en Larsa.
Los Cilindros de Gudea presentan a Nanshe como la diosa sabia y servicial a la que muchas personas de Mesopotamia respondieron. Este episodio no solo ilustra el papel de Nanshe como intérprete de sueños, sino también su función como consejera de los gobernantes y garante de la voluntad divina.
Nanshe frente a Inanna: Contrastes divinos
En el mito «Enki y el Orden Mundial», Nanshe contrasta favorablemente con su hermana Inanna. A pesar de que Inanna era la diosa más popular de Mesopotamia, a menudo se la describe como una niña mimada que tiene rabietas hasta obtener lo que quiere. En este mito, Inanna se enfrenta a Enki y se queja de que todos los demás tienen mayores dones que ella, mencionando a Nanshe hacia el final de su perorata.
La respuesta de Enki es: «¿Qué te oculté? ¿Qué más podemos agregarte?», antes de enumerar todos los atributos impresionantes que ya se le han dado a Inanna. A lo largo de la diatriba de Inanna, Nanshe permanece notablemente silenciosa, al igual que el resto de los dioses. Inanna no necesita que la juzguen porque sus propias palabras de enojo e ingratitud, y la amable respuesta de Enki, ya lo han hecho.
Este contraste subraya la naturaleza de Nanshe como una deidad mesurada, sabia y benevolente, en oposición a la impulsividad y el egoísmo de otras divinidades. A diferencia de Inanna o incluso de Enki, Nanshe no tiene mitos en los que se la describa como mezquina, egoísta o irreflexiva. Es constantemente una defensora de los marginados: compañera de los viajeros, los pobres, los enfermos, las viudas, los huérfanos y los extranjeros que buscan refugio en una tierra extraña.
Culto, legado y pervivencia
Nanshe fue adorada desde el tercer milenio a.C. a lo largo de la historia de Mesopotamia y hasta la era cristiana. Su templo en Lagash era más que un lugar de culto: los himnos de la época de Gudea describen a sus sacerdotisas y sacerdotes alimentando a los pobres, cuidando a los enfermos, atendiendo a los huérfanos y viudas, e involucrándose en la justicia social en otros niveles.
El primer día del año nuevo, se celebraba un gran festival en su templo al que asistían personas de todo el país. Primero se limpiaban ritualmente y luego se sometían a la ordalía. Los visitantes que deseaban una audiencia con Nanshe para resolver una disputa legal o obtener una visión del futuro tenían que someterse a la prueba antes de ingresar al complejo del templo. El receptor más famoso de la benevolencia de Nanshe fue el gobernador de Lagash, Gudea, quien no tuvo que someterse a la prueba para consultarla debido a su gran devoción a los dioses.
Su culto decayó después del período Ur III, pero fue adoptada posteriormente como deidad tutelar dinástica por los reyes del País del Mar, y también llegó a ser adorada en el complejo templario de Esagil en Babilonia. Todavía era venerada en el siglo VI a.C. Sus símbolos, el pez y el pelícano, fueron apropiados por los primeros cristianos para su dios, lo que demuestra la profunda huella que esta diosa dejó en la historia de las religiones.
Referencias bibliográficas
- Heimpel, W. (1981). «The Nanshe Hymn». Journal of Cuneiform Studies, vol. 33, n.º 2, pp. 65-139. DOI: 10.2307/1359928. Traducción y análisis filológico fundamental del himno sumerio dedicado a Nanshe.
- Veldhuis, N. (2004). Religion, Literature, and Scholarship: The Sumerian Composition Nanše and the Birds, with a Catalogue of Sumerian Bird Names. Cuneiform Monographs 22. Leiden: Brill/Styx. ISBN 978-90-5693-076-4. Estudio monográfico sobre la composición literaria «Nanshe y las aves» y su contexto religioso y zoológico.
- Black, J., y Green, A. (1992). Gods, Demons and Symbols of Ancient Mesopotamia: An Illustrated Dictionary. Londres: British Museum Press. ISBN 978-0-7141-1705-8. Diccionario de referencia sobre las deidades y símbolos mesopotámicos.
Leer también: Enki, dios sumerio de la sabiduría y el agua dulce; Ninhursag, la Diosa Madre sumeria; Enlil, rey de los dioses en Mesopotamia; Ereshkigal, diosa del inframundo; Ishtar, diosa del amor y la guerra; Gilgamesh: biografía y epopeya; Cronología de Mesopotamia; Aportes de Sumeria a la civilización.
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