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Cantar de los Cantares: Amor, Poesía y Mística en la Biblia Hebrea

Resumen

El Cantar de los Cantares (hebreo: Shir HaShirim) es un poema lírico de amor incluido en la Biblia hebrea y cristiana. Atribuido tradicionalmente a Salomón, su lenguaje tardío sugiere una composición posexílica (c. 300 a.C.). Carece de menciones explícitas a Dios y su inclusión en el canon judío se debió a la interpretación alegórica defendida por el rabino Akiva, quien lo llamó «el Santo de los Santos». Sus paralelos literarios se hallan en la poesía amorosa sumeria, egipcia y cananea. Este artículo explora su origen, estructura, interpretaciones y significado teológico.

Palabras clave: Cantar de los Cantares, Shir HaShirim, Salomón, canon judío, Rabí Akiva, alegoría, poesía amorosa, Sumeria, Egipto, Ugarit, mística, Biblia hebrea.

Precursor: antecedentes literarios en el Próximo Oriente Antiguo

Hay un texto poético sumerio precursor del famoso Cantar de los Cantares, donde por primera vez se loa el amor físico y los encantos materiales de los amantes. Los paralelos más cercanos en la poesía erótica de Mesopotamia son los cantos nupciales, cuyo marco ideal permitía a los jóvenes de ambos sexos encontrarse en público y formar vínculos románticos[reference:0]. La protagonista principal de estos cantos sumerios es la diosa Inanna, precursora de la posterior Ištar babilónico-asiria y de la cananea Shulmanîtu o Astarté[reference:1].

Antecedentes importantes se hallan también en la literatura egipcia, en los «Cantares del gran día del corazón» (papiro Chester Beatty I) y papiro 500 (1.300 a.C.). El trasfondo literario del Cantar debe buscarse en los cantos de amor egipcios y en la poesía nupcial mesopotámica, donde se exaltaba la belleza de los esposos, llamados «rey» y «reina»[reference:2]. También en la literatura cananea hallamos versos como éste:

«Como el corazón de la vaca por su ternero, como el corazón de la oveja por su cordero, así (batía) el corazón de Anat por Baal.»

«Se alargó la ‘mano’ de El como el mar, la ‘mano’ de El como la marea. Tomó El a las dos ‘consagradas’, a las dos ‘consagradas’ al frente de la caldera, las tomó y las metió en su casa. Echó mano El de su cetro, cogió con la diestra su bastón. (Lo) alzó y disparó al cielo, disparó en el cielo a un pájaro… entonces las dos mujeres serían mujeres de El, mujeres de El y esto por siempre… Se inclinó, besó sus labios; y sus labios eran dulces como las granadas. Al besarlas hubo concepción, al abrazarlas hubo preñez.»

En cuanto al texto hebreo, se da a conocer como un conjunto de cantos de amor y bodas, que enaltecían la belleza de los contrayentes, realzaban el júbilo sentido durante la semana de las nupcias y proclamaban los votos de fecundidad. Se lee el octavo día de la Pascua y se interpreta alegóricamente con relación al Éxodo.

Cantar de los Cantares 4:12 (BJ): «Huerto eres cerrado, hermana mía, novia, huerto cerrado, fuente sellada». Se refiere a las mujeres casadas o desposadas, cerradas a las dos formas de cohabitación, vaginal y anal (ambas prohibidas).

Canonización: el debate en el sínodo de Jamnia

Se incluyó en el canon judío en el sínodo de Jamnia (90-100 d.C.), pesando como argumento para ser aceptado la atribución que tradicionalmente se le hace a Salomón y, solo después de que Rabí Akiva emitiera la opinión de que debía ser interpretado alegóricamente, como una canción de amor entre Dios y el pueblo de Israel. Hasta ese momento se discutía su naturaleza secular flagrante, donde no se mencionaba siquiera el nombre de Dios.

La canonicidad estaba ligada a su atribución a Salomón y se basaba en una lectura alegórica en la que el tema no se consideraba el deseo sexual, sino el amor de Dios por Israel[reference:3]. Rabí Akiva, famoso por su defensa de la canonicidad del Cantar, afirmó: «¡Dios no lo quiera! […] Porque toda la eternidad en su totalidad no es tan digna como el día en que el Cantar de los Cantares fue dado a Israel, pues todos los Escritos son sagrados, pero el Cantar de los Cantares es el Santo de los Santos»[reference:4]. Esta declaración se conserva en la Mishná, tratado Yadayim 3:5[reference:5].

Es uno de los cinco rollos que se leen en la sinagoga el sábado de Pascua, la fiesta de la primavera.

Autoría, fecha y lengua

Independientemente de los textos de referencia, se aduce su inspiración claramente palestina, siendo agrupados sobre el 600 a.C., a partir de fragmentos de la época real. Se pueden asimilar como cantos de amor profano (como creemos a cabalidad), como metáfora histórica de la unión marital de Salomón con una princesa extranjera (la famosa hija del Faraón que se dice fue su esposa) o como una alegoría del amor divino hacia Israel y su fidelidad recíproca.

Respecto a la lengua empleada para su redacción se afirma estaba cargada de arameísmos y locuciones hebreas tardías, lo que permite suponer que el texto pudo consolidarse entre el período griego y el persa (año 300 a.C. aproximadamente), exactamente luego de la cautividad, por la época de Esdras y Nehemías. Estas razones lingüísticas (el uso de la palabra persa Pardes, «huerto», en 4:13) son muy convincentes.

La investigación exegética actual propende por una datación a finales del dominio tolemaico en Palestina, es decir, en la primera mitad del siglo III a.C.[reference:6]. El texto bíblico de la USCCB señala que, aunque el poema se atribuye a Salomón en el título tradicional (1:1), el lenguaje y el estilo sugieren una época posterior al final del exilio babilónico (538 a.C.), cuando un poeta desconocido recopiló poemas de amor existentes y compuso material nuevo[reference:7].

Estructura y contenido

Siendo canciones de amor usadas en las bodas palestinenses, atenidas aun ritual propio de los pueblos de medio oriente, comprendemos la caracterización de los novios como si fueran reyes, mientras los asistentes (o feligreses) les cantan, elogiando la belleza de los novios. Quienes quieren ver metáforas y alegorías, captan la relación de Israel con Yahvé o de Jesucristo con la Iglesia.

Hay en el libro cinco poemas precedidos de un prólogo y seguidos de dos apéndices adicionales pero sin embargo, para los eruditos, la unidad orgánica está latente: se trata de dos amantes separados que quieren reunirse para consumar su amor. 8 capítulos con 117 versos.

Algunos estudiosos han argumentado la posibilidad de autoría femenina para al menos partes del Cantar[reference:8]. La estructura del poema es difícil de analizar; se le considera un diálogo lírico con movimiento dramático e interés. Tanto en forma como en contenido, secciones del Cantar guardan gran similitud con los cantos de amor seculares del antiguo Egipto y con los cantos del culto del «Matrimonio Sagrado» de Mesopotamia, que celebran la unión entre parejas divinas[reference:9].

Interpretaciones: alegórica, profana y mística

El Cantar de los Cantares ha sido interpretado de diversas maneras a lo largo de la historia. La interpretación alegórica, dominante durante más de mil años, veía en los amantes una representación del amor entre Dios e Israel. El sacerdote católico Andrew Greeley, sin embargo, sostiene que el Cantar es «poesía amorosa secular, una colección de canciones de amor reunidas en torno a un único tema», y señala que los estudiosos han «descartado la interpretación alegórica»[reference:10].

En la tradición judía, el misticismo de la Cábala dio una interpretación esotérica al Cantar. En la Cábala zohárica, Dios está representado por un sistema de diez emanaciones sefirot, cada una de las cuales simboliza un atributo diferente de Dios, que comprende tanto lo masculino como lo femenino. La Shejiná (presencia divina interior) se identificaba con la sefirá femenina Maljut, el recipiente de la realeza. Esto simboliza al pueblo judío y, en el cuerpo, la forma femenina, identificada con la mujer del Cantar de los Cantares. Su amado se identificaba con la sefirá masculina Tiferet, el «Santo Bendito Sea»[reference:11].

Marvin H. Pope, en su comentario clásico, sugiere que el poema es lo que parece: una celebración desinhibida del amor sexual, tanto humano como divino, enraizada en las religiones de fertilidad del antiguo Cercano Oriente, el rito del matrimonio sagrado y el banquete funerario. Una característica distintiva de su interpretación es la correlación entre Amor y Muerte[reference:12].

Temas teológicos y literarios

El Cantar de los Cantares presenta una serie de temas que lo convierten en un texto singular dentro de la Biblia hebrea:

  • El amor humano como realidad sagrada: A diferencia de otros textos bíblicos que subordinan el amor humano a la procreación, el Cantar celebra el deseo y el placer sexual en sí mismos como parte de la bondad de la creación. El énfasis está en agradarse mutuamente con delicias sexuales, no en producir hijos[reference:13].
  • La reciprocidad entre los amantes: El Cantar proclama con frecuencia una reciprocidad gozosa entre los amantes y destaca el papel activo de la mujer[reference:14]. Ella toma la iniciativa, describe el cuerpo de su amado y expresa su deseo sin pudor.
  • El amor fuerte como la muerte: La frase «fuerte es como la muerte el amor» (8:6) resume la intensidad del vínculo que une a los amantes. El amor de elección, de compromiso, es lo que lo hace sublime[reference:15].
  • La ausencia del nombre de Dios: El Cantar no menciona explícitamente a Dios. Esta ausencia ha sido vista como una invitación a descubrir la presencia divina en la experiencia humana del amor, sin necesidad de nombrarla.
  • El jardín como espacio simbólico: El jardín, el huerto cerrado, la fuente sellada (4:12) son imágenes que evocan tanto la intimidad sexual como el Paraíso perdido y la posibilidad de su recuperación en el amor.

El Cantar de los Cantares en la liturgia y la tradición

El Cantar de los Cantares se lee en la sinagoga el sábado de Pascua, fiesta de la primavera. En la tradición cristiana, ha sido fuente de inspiración para la mística, desde Orígenes hasta san Juan de la Cruz y santa Teresa de Ávila. El Comentario al Cantar de los Cantares de Orígenes es considerado por san Jerónimo como la obra maestra del alejandrino[reference:16].

La interpretación alegórica, que ve en los amantes a Cristo y la Iglesia, o a Dios y el alma, ha sido la más influyente en la espiritualidad cristiana. Sin embargo, la exégesis moderna ha recuperado la lectura literal y literaria del poema como una celebración del amor humano en su dimensión física y pasional[reference:17].

Preguntas frecuentes sobre el Cantar de los Cantares

¿Quién escribió el Cantar de los Cantares?

La tradición lo atribuye a Salomón, pero la mayoría de los estudiosos modernos rechazan la autoría salomónica debido al lenguaje tardío (arameísmos, palabras persas como pardes). Se cree que un poeta anónimo recopiló y compuso el texto en la época posexílica, probablemente en el siglo III a.C.

¿Por qué el Cantar de los Cantares está en la Biblia si no menciona a Dios?

Su inclusión en el canon judío se debió principalmente a dos factores: la atribución a Salomón y la interpretación alegórica defendida por Rabí Akiva, quien lo consideraba una alegoría del amor entre Dios e Israel. En el sínodo de Jamnia (c. 90-100 d.C.) se debatió su canonicidad y finalmente se aceptó.

¿Qué significa «Cantar de los Cantares»?

El título hebreo Shir HaShirim es un superlativo que significa «el Cantar más bello» o «el Cantar sublime». En hebreo, la repetición de un sustantivo en plural o con el mismo término indica superlatividad. No se refiere a una colección de cantares, sino al cantar por excelencia.

¿Cuál es el tema principal del Cantar de los Cantares?

El tema principal es el amor humano en su dimensión física, emocional y espiritual. El poema celebra el deseo, la belleza corporal y la reciprocidad entre los amantes. La frase «fuerte es como la muerte el amor» (8:6) resume su intensidad. Las interpretaciones alegóricas ven además en él una representación del amor de Dios por su pueblo.

Bibliografía y referencias

Las siguientes obras académicas son fundamentales para el estudio del Cantar de los Cantares:

  • Pope, M. H. (1977). Song of Songs: A New Translation with Introduction and Commentary. Anchor Bible 7C. Garden City, NY: Doubleday. [Comentario clásico que defiende la lectura literal y erótica del Cantar, con amplio análisis de paralelos del Cercano Oriente.]
  • Murphy, R. E. (1990). The Song of Songs: A Commentary on the Book of Canticles or the Song of Songs. Hermeneia. Minneapolis: Fortress Press. [Comentario crítico de referencia, con análisis filológico y teológico.]
  • Fox, M. V. (1985). The Song of Songs and the Ancient Egyptian Love Songs. Madison: University of Wisconsin Press. [Estudio comparativo fundamental entre el Cantar y la poesía amorosa egipcia.]
  • Alonso Schökel, L. (1990). El Cantar de los Cantares o la dignidad del amor. Estella: Verbo Divino. [Traducción y comentario en español que reivindica la dignidad del amor humano como tema central.]
  • Luzarraga, J. (2005). Cantar de los Cantares: Sendas del amor. Estella: Verbo Divino. [Comentario exhaustivo en español, con introducción, texto traducido y bibliografía.]
  • Keel, O. (1994). The Song of Songs: A Continental Commentary. Minneapolis: Fortress Press. [Comentario que analiza el Cantar en el contexto de la iconografía y la poesía del antiguo Cercano Oriente.]

Este artículo ha sido elaborado a partir de fuentes académicas verificables. Las citas bíblicas provienen de las versiones indicadas en el texto. Las referencias bibliográficas siguen el formato APA.

Ver también: Cantar de los Cantares, boda, amor, matrimonio; Libro de Job en la Biblia.

Ediciones 2011-12-14-17-18. Actualizado a 2026.

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