FENICIOS Y AMERICA

¿Llegaron los fenicios a América milenios antes de Cristóbal Colón? Analizamos la historia de las primeras navegaciones oceánicas en la Antigüedad, la expansión fenicia por el Atlántico, los límites de la geografía griega (Hesíodo, Eratóstenes, Tolomeo), la célebre inscripción de Paraíba en Brasil y el debate sobre los predescubrimientos transoceánicos del continente americano.

Puntos Clave: Los Fenicios y el Poblamiento de América

  • Primeros Pobladores de América: El verdadero descubrimiento biológico del continente ocurrió hace más de 20.000–25.000 años, cuando bandas de cazadores de Siberia cruzaron el puente terrestre de Beringia.
  • Navegación Fenicia en el Atlántico: Hacia el 1100 a.C. los fenicios cruzaron el estrecho de Gibraltar, fundaron Gadir (Cádiz), alcanzaron las Islas Británicas ("Islas del Estaño") y circunnavegaron África hacia el 600 a.C. por encargo del faraón Necao II.
  • La Controversia de Brasil: La inscripción de Paraíba (hallada en 1872 y defendida en 1968 por Cyrus H. Gordon) relata la llegada accidental de náufragos fenicios a las costas de Brasil. Aunque considerada apócrifa por la mayoría académica, plantea la hipótesis de contactos fortuitos.
  • Medición de la Tierra en la Antigüedad: Eratóstenes calculó con precisión la circunferencia terrestre (~40.000 km) en el 250 a.C., mientras que el cálculo erróneo menor de Tolomeo (~28.500 km) fue adoptado siglos más tarde por Colón para justificar su viaje hacia el Oeste.

El verdadero descubrimiento original de América

Desde un punto de vista antropológico e histórico riguroso, el verdadero descubrimiento de América no fue realizado por navegantes europeos ni del Próximo Oriente. Ocurrió hace más de 20.000 a 25.000 años, cuando pequeñas bandas de cazadores-recolectores procedentes de Siberia atravesaron el puente terrestre de Beringia durante el Último Máximo Glacial y se desplegaron progresivamente a lo largo de todo el hemisferio occidental.

Sin embargo, en el discurso tradicional suele entenderse por "descubrimiento de América" el establecimiento de un contacto documentado entre las civilizaciones del Viejo Mundo y el continente americano. Al restringir el debate a la primera llegada de navegantes del Mediterráneo, surgen interrogantes fascinantes sobre exploraciones olvidadas milenios antes de las carabelas de Cristóbal Colón en 1492.

Mitos occidentales y las lejanas tierras del Atlántico

Las tradiciones orales y la literatura de la Antigüedad clásica ya conservaban vagos relatos sobre tierras misteriosas ubicadas en los confines del océano Occidental. En el siglo VIII a.C., el poeta griego Hesíodo hablaba de las "Islas de los Bienaventurados" (Fortunatae Insulae), descritas como tierras paradisíacas en el borde del océano donde habitaban las almas de los héroes.

Los griegos arcaicos no disponían de los medios técnicos para cruzar el Atlántico; su mundo conocido se reducía a las cuencas del mar Negro y del mar Mediterráneo. Es muy probable que aquellos relatos legendarios no fueran más que el eco deformado de los descubrimientos realizados por marinos más audaces de la época, como las Islas Canarias o Madeira en el Atlántico africano.

Los fenicios: Los reyes de la navegación antigua

Si alguna civilización del Mediterráneo antiguo poseía la tecnología naval y la audacia necesarias para adentrarse en el "Mar Tenebroso" (océano Atlántico), era la fenicia. Hacia el **1100 a.C.**, los fenicios de Tiro pasaron las Columnas de Hércules (el actual estrecho de Gibraltar) y fundaron la factoría comercial de **Gadir** (la moderna ciudad de Cádiz, España), unos 80 kilómetros en mar abierto.

A partir de este enclave atlántico, los fenicios y sus herederos cartagineses desarrollaron rutas marítimas extraordinarias:
  • Ruta del Estaño (Hacia el Norte): Hacia el 900 a.C. alcanzaron la península de Cornualles (Gran Bretaña) y las islas Scilly, bautizadas como las "Islas Casitérides" o "Islas del Estaño", mineral indispensable para la aleación del bronce.
  • Ruta Africana (Hacia el Sur): Descubrieron las Islas Canarias frente a la costa del sur de Marruecos.
  • Circunnavegación de África (600 a.C.): Relatada por el historiador griego Heródoto (c. 430 a.C.), el faraón egipcio Necao II financió una expedición fenicia que tardó tres años en rodear el continente africano saliendo desde el mar Rojo y regresando por Gibraltar. Heródoto dudaba del relato porque los navegantes afirmaban que al navegar hacia el sur, el sol del mediodía quedaba a su derecha (hacia el Norte), un detalle astronómico absolutamente verídico en el hemisferio sur que demuestra la autenticidad de la travesía.

¿Llegaron los fenicios a Brasil? La controversia de la Inscripción de Paraíba

La hipótesis de que barcos fenicios alcanzaran accidentalmente las costas de América del Sur ha sido objeto de debate científico durante décadas. En **1872** se anunció el hallazgo de una supuesta losa grabada con caracteres semíticos en la provincia de Paraíba (Brasil). La **Inscripción de Paraíba** narraba la historia de un barco fenicio comerciante procedente de Sidón que, tras ser separado de su flota por una violenta tempestad durante una circunnavegación por África, fue arrastrado por las corrientes atlánticas hasta las costas brasileñas.

Desde el punto de vista geográfico e hidrológico, la travesía es físicamente factible: la distancia entre el punto más occidental del oeste de África y la protuberancia oriental del noreste de Brasil es de solo 2.600 kilómetros, la franja más estrecha del océano Atlántico, donde las corrientes marinocuáticas e insulares impulsan de manera natural las embarcaciones a la deriva.

En su época, la inscripción fue calificada de fraude o falsificación decimonónica. Sin embargo, en **1968**, el lingüista y epigrafista Cyrus H. Gordon (de la Universidad Brandeis) defendió su autenticidad argumentando que el texto contenía giros gramaticales fenicios desconocidos en el siglo XIX que solo fueron confirmados por la arqueología moderna posterior.

A pesar de la controversia, la comunidad de historiadores coincide en una premisa fundamental: incluso de haber ocurrido tal desembarco fortuito en el 600 a.C., se habría tratado de un **hallazgo fortuito y sin repercusión histórica**. Las noticias de este evento jamás regresaron a la cuenca del Mediterráneo, no generaron rutas de intercambio permanente ni iniciaron un proceso de colonización ni transformación cultural en las civilizaciones precolombinas.

Griegos y romanos: De Piteas a los cálculos de Eratóstenes y Tolomeo

Mientras los fenicios destacaron por el secretismo comercial de sus rutas oceánicas, los sabios griegos desarrollaron las bases teóricas de la geografía y la astronomía:
  • Piteas de Massalia (c. 300 a.C.): Fue el primer griego en explorar el Atlántico Norte. Navegó por Gran Bretaña hasta alcanzar una lejana tierra envuelta en brumas llamada "Tule" (probablemente Islandia o Noruega) antes de adentrarse en el mar Báltico.
  • Eratóstenes de Cirene (c. 250 a.C.): Demostró la esfericidad de la Tierra y calculó su circunferencia con notable precisión en unos **40.000 kilómetros**, una cifra prácticamente exacta a la medición moderna.
  • Posidonio de Apamea (c. 100 a.C.): Recalculó la circunferencia terrestre reduciéndola erróneamente a **28.500 kilómetros**.
  • Claudio Tolomeo (c. 130 d.C.): En su monumental Geographia, adoptó la cifra menor de Posidonio y sobreestimó la extensión del continente asiático hacia el Este.
Este error metodológico de Tolomeo redujo teóricamente la distancia oceánica entre las costas de Europa y Asia a solo unos 10.000 kilómetros. Paradójicamente, esta equivocación preservada durante 1.500 años en los textos geográficos medievales fue la que convenció a Cristóbal Colón de que era posible alcanzar las Indias Orientales navegando hacia el Oeste sin perecer en el intento.

Decadencia del conocimiento atlántico en la Edad Media

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente en el siglo V d.C. y la consolidación de la expansión islámica en el norte de África e Hispania durante el siglo VIII, los conocimientos sobre la navegación oceánica decayeron en Europa Occidental. Las rutas lejanas del Atlántico se poblaron de monstruos marinos y mitos geográficos hasta que los navegantes nórdicos (vikingos) e hispano-portugueses retomaron la exploración oceánica siglos más tarde.

Preguntas y Respuestas (FAQ) sobre los Fenicios y el descubrimiento de América

¿Pudieron los fenicios llegar a América antes que Colón?
Es técnicamente posible que barcos fenicios hayan sido arrastrados por las corrientes atlánticas desde la costa de África occidental hasta Sudamérica (como sugiere la debatida piedra de Paraíba en Brasil), pero no existen pruebas arqueológicas consolidadas de una presencia o colonización sistemática.

¿Quiénes fueron los verdaderos primeros descubridores de América?
Los primeros pobladores del continente fueron grupos de cazadores del Paleolítico procedentes de Asia que cruzaron el estrecho de Bering durante la última glaciación hace más de 20.000 años.

¿Qué fue la inscripción fenicia de Paraíba en Brasil?
Fue un texto epigráfico hallado en Brasil en 1872 que supuestamente narra la llegada de navegantes fenicios de Sidón desviados por una tormenta en el siglo VI a.C. La mayoría de los historiadores la consideran un apócrifo, aunque algunos epigrafistas han defendido su autenticidad.

¿Cómo influyó el error de cálculo de Tolomeo en el viaje de Colón?
Tolomeo adoptó una circunferencia de la Tierra un 25% más pequeña que la real. Cristóbal Colón utilizó esta cifra para calcular que la distancia oceánica entre España y Asia era corta, ignorando la existencia del continente americano intermedio.

Conclusión

El estudio de las exploraciones fenicias y los cálculos geográficos de la Antigüedad clásica demuestra el espíritu curioso e itinerante de las civilizaciones mediterráneas. Aunque la hipótesis de la llegada fenicia a suelo americano permanezca en el plano de lo probable pero no probado, su maestría en la navegación atlántica sentó las bases conceptuales y cartográficas que, milenios más tarde, abrirían definitivamente las rutas entre el Viejo y el Nuevo Mundo.


Bibliografía consultada:
• Asimov, Isaac. "La formación de América del Norte". Alianza Editorial, S.A., Madrid, 1983.
• Asimov, Isaac. "La Tierra de Canaán". Alianza Editorial, Madrid, 1980.
• Gordon, Cyrus H. "The Canaanite Inscription de Paraiba". Orientalia, Vol. 37, 1968.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Villarrica y Cunday (1952): La Guerra Irregular

Villarrica y Cunday (1953)

Obras y escritos de Tales de Mileto

Salvator Mundi de Leonardo da Vinci: El Cuadro más Caro de la Historia