26 de junio de 2017

Hombre mas rico de babilonia libro, resumen, ensayo, análisis, autor, crítica, comentarios

Hombre mas rico de babilonia libro, resumen, ensayo, análisis, autor, crítica, comentarios, george s. clason, de que habla, ideas principales, que nos enseña, moraleja, monografía, mensaje, para nuestra época, nuestros días, personajes, opinión, quien es, quien lo escribió, reflexión, sinopsis, tips.
Hoy voy a hablar un poco sobre el hombre más rico de Babilonia, un clásico dentro de los libros de inversión y manejo financiero, sobre todo en el plano personal.
Llegué a él por recomendaciones dentro del género de superación personal y me sedujo al instante, tal vez por mi pasión sobre los temas del   Imperio de Babilonia y esas cosas.
Pues bien, el autor, toma como punto de partida el estilo de fábulas propio de estas culturas del medio oriente para sentar su mensaje de independencia financiera y alcanzar las metas que nos propongamos en este orden de ideas. Y, pese a lo que se pudiera pensar, no data de los tiempos de la antigua Mesopotamia ni mucho menos, es un libro publicado en 1926 por George Clason.
Este artículo pretende ser un pequeño ensayo y reseña de dicho texto, así como un breve resumen al respecto, destacando algunas frases que considero inmortales.
¿La estructura del libro cual es? 11 capítulos, así:

El hombre que deseaba oro

Bansir era un constructor de carros que trabajaba  muy duro pero no lograba salir de la pobreza; un buen día se encuentra con su amigo Kobbi, un gran músico y, empiezan a hacer balance de sus vidas. Ambos son conscientes de haber ganado mucho dinero durante sus vidas pero lo ganado solo alcanza para cubrir los gastos básicos; ambos se saben como destacados en sus respectivas profesiones. De alguna forma se sienten esclavos, financieramente hablando. ¿Que ha fallado en este proceso? Es la pregunta que intentan contestar, para lo cual han de acudir a un viejo amigo, de nombre Arkad, quien es uno de los hombres más pudientes de la ciudad.
La riqueza de un hombre no está en la bolsa que lleva consigo. Una bolsa bien repleta se vacía con rapidez si no hay una fuente de oro para alimentarla
Se trata de pensar menos en los ingresos y más en la renta;lo segundo es sinónimo de riqueza y, porqué no decirlo, de poder.
Arkad
En realidad este capítulo se llama de manera homónima al libro, solo para diferenciar un poco he decidido llamarlo como el personaje del que se hablará aquí.Era hijo de un comerciante con muchos hijos y al que tampoco el sustento le alcanzaba para mucho.
Se dice que cuando joven, Arkad se marchó a Nínive, dedicándose a ser escriba en la sala de archivos. En este oficio conoció al prestamista Algamish (quien antes de eso era pastor) quien le mandó a hacer un trabajo, a cambio del cual prometió enseñarle sus secretos para ser rico.
Encontré el camino hacia la riqueza cuando decidí que una parte de todo lo que ganaba me tenía que pertenecer.
La propuesta específica fue guardar el 10% de los ingresos del año, antes de gastos (antes de pagar cualquier cosa) y con los rendimientos acumulados (interés compuesto) llegada la hora, poder vivir sin necesidad de trabajar.
Pero esto no era suficiente. Había que poner a invertir los ahorros de un año. El método, equivocado por cierto de Arkad, fue dárselos a un fabricante de ladrillos que ambicionaba negociar con joyas. Algamish lo reprendió por esta decisión; palabras más, palabras menos le dijo que cuando deseara ganar dinero en este tipo de negocios, le confiara mejor el dinero a un joyero propiamente dicho.
Segundo año de ahorros. Esta vez le dio el dinero a un escudero para que comprara bronce; los rendimientos que le pagaba se los iba gastando en bebida, comida y trajes. Fue reprendido nuevamente.
Dos años después se volvieron a ver y Algamish le pidió que fuera a cuidarle sus tierras y negocios, en la próspera Nipur. Al morir su mentor heredó varias propiedades.
La oportunidad es una diosa arrogante que no pierde el tiempo con los que no están preparados.

Siete formas de llenar un bolsa vacía

  1. Trabajar duro y ahorrar, querer y ser buenos en lo que hacemos
  2. Controlar los gastos, presupuestarlos y no permitir que estos crezcan al ritmo de nuestros ingresos. Los gastos necesarios difieren de los deseos. Manejo racional de la economía familiar, administrar tanto los ingresos como los egresos.
  3. Multiplicar el oro haciendo que trabaje para nosotros, reinvirtiendo las ganancias.
  4. Asegurar los tesoros de la pérdida. Seguros y garantías.
  5. Hacer de la morada  una inversión rentable. Es más astuto cancelar una hipoteca para librar una casa, que pagar alquiler toda la vida.
  6. Asegurar los ingresos futuros. Es crucial asegurar renta para cuando ya no trabajemos y para dejarles a nuestros herederos.
  7. Aumentar nuestra capacidad de acumular bienes. Algo que precisa no solo ser organizados sino puntuales con nuestros compromisos y deudas, cuidar a la familia, ser capaces de tener y dejar las cuentas y propiedades de manera organizada para cuando faltemos (testamento) y, ayudar a los menesterosos.
 

Conozca a la diosa de la buena suerte

Si un hombre es afortunado, será virtualmente imposible predecir el alcance de su fortuna.Si es arrojado al Éufrates saldrá con una perla en su mano.
La diosa de la buena suerte el sonríe a quienes trabajan duro, ahorran disciplinadamente e invierten de manera sensata.No suele mimar a los apostadores profesionales. El juego está hecho para que el dueño del negocio gane siempre, al final.
Le agradan las personas que no posponen sus decisiones y son capaces de asumir sus retos a tiempo.

Cinco leyes del oro

  1. El oro viene con gusto hacia la persona ahorrativa.
  2. El oro trabaja con diligencia y de manera rentable para el poseedor sabio y sensato.
  3. El oro permanece al lado del inversor prudente.
  4. El oro se va de quien lo invierte en negocios o faenas que le son desconocidos.
  5. El oro resbala de las manos ambiciosas, que piden ganancias imposibles.

El prestamista de oro

Si queremos ayudar a un amigo, hagámoslo de tal forma que luego no nos toque cargar en nuestro lomo sus propias responsabilidades. Mejor un poco de cautela y objetividad, antes que un gran pesar. Tres clases de personas que piden préstamos.

Las murallas de la ciudad

No podemos darnos el lujo de estar sin la protección adecuada. Inversiones, seguros y prudencia.

El tratante de camellos

Una historia donde la moraleja es que la determinación se puede capitalizar y volver a nuestro favor en el camino de la riqueza. Pagar deudas, enfrentarlas, poner la cara, ser felices con los seres que en realidad nos valoran. Cuando tenemos determinación, se encuentran los medios.

Las tablillas de barro

Siguen las fábulas e historias, de las cuales extraemos las siguientes enseñanzas.
Dabasir ahorra la décima parte de lo que se gana; con siete partes de sus ingresos cubre sus gastos de alojamiento, alimentación y gastos necesarios; con dos partes restantes, cubre sus deudas. Solo podemos pagar si estamos bien alimentados y tranquilos (interesante).

El hombre más afortunado

Un esclavo hacendoso e inteligente, destaca y logra comprar su libertad; decide hacerse mercader, viviendo siempre una vida humilde y frugal y multiplicando su fortuna sin pasar necesidades ni siendo tacaño.
...
El libro concluye con un resumen de la historia de Babilonia.
Gran libro, sugerido de lectura, es de esos textos de cabecera que se rumian con placer y asombro.Creo que toda persona debería leerlo en algún momento de su vida, preferiblemente cuando joven y aplicar muchos de sus consejos para organizar debidamente sus finanzas.
Edición original 2014 y posteriores correcciones y adiciones.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario