3 de octubre de 2008

JOSE MIGUEL PEY biografia, vida

José Miguel Pey de Andrade biografía, historia; nació en Santafé de Bogotá el 11 de marzo de 1763. Estudió en el Colegio de San Bartolomé, graduándose de abogado en 1787. Era hijo del oidor de la Real Audiencia Juan Francisco Pey.
Bajo el gobierno de Amar y Borbón fue nombrado alcalde ordinario de primer voto de la capital, participando activamente en los sucesos del 20 de Julio de 1810 , yendo junto a Camilo Torres Tenorio a convencer al virrey de entregar el control de la artillería a los patriotas (Ver Camilo Torres y la Independencia). Ese 20 de Julio fue elegido como vicepresidente de la Junta Suprema de Gobierno por el cabildo abierto. El presidente nombrado, don Antonio Amar se niega a presidirla y don José Miguel Pey se convierte entonces en el primer granadino en ejercer el poder ejecutivo[1]. Pero no era sencillo mantener el equilibrio entre radicales y moderados en el seno de la Junta. Don José Miguel Pey supo hacerlo, gracias a su formación en leyes y a su habilidad política.
Hizo parte, así mismo, de la comisión de negocios diplomáticos interiores y exteriores de la Junta Suprema.
Fue responsable don José Miguel Pey, como mandatario, de la detención del virrey y la virreina, así como de su posterior destierro en agosto de 1810.
Expide, junto a Camilo Torres Tenorio (actuando como vocal-secretario), el 18 de septiembre de ese año, la “Proclama en que se exhorta a los habitantes del Nuevo Reyno de Granada a la unión y fraternidad en el presente estado de cosas”.
Del mismo modo, durante el mandato de José Miguel Pey se instala el primer congreso Supremo, reunido el 22 de diciembre de 1810, al que concurrieron varias de las provincias del antiguo virreinato[2]. Como presidente de los legisladores fue escogido Manuel de Bernardo Álvarez y como secretarios Antonio Nariño y Crisanto Valenzuela.
«Los miembros del congreso tomaron el empeño innegable de conseguir la grandeza de la patria, no obstante lo cual las labores del mismo fueron vanas y su conclusión silenciosa. Como diputados concurrieron: don Manuel de Bernardo Alvarez, por la provincia de Santafé; por Neiva, don Manuel Campos; por Nóvita, don Ignacio de Herrera; por el Socorro, don Andrés María Rosillo; por Mariquita, don León Armero; y por Pamplona, don Camilo Torres.»[3]
Una de las causas de disolución del congreso fue que no se quiso admitir como representantes válidos a quienes no representaran capitales de provincia[4]; luego de eso es que Cundinamarca se constituye como ente particular.
Por otro lado, José Miguel Pey inaugura las sesiones del Colegio Constituyente[5], el 27 de febrero de 1811, que en marzo expediría la Constitución del Estado de Cundinamarca.
Al irrumpir los partidarios de la federación y los centralistas, dirigió don José Manuel Pey las tropas enviadas por el gobierno de Cundinamarca hacia el Socorro a combatir el ejército federalista encabezado por Antonio Baraya, perdiendo el enfrentamiento y cayendo prisionero.
Posteriormente José Manuel Pey colabora con el gobierno de Antonio Nariño y sustituye a Manuel de Bernardo Alvarez en la presidencia de Cundinamarca en 1814.
En 1815 hace parte del triunvirato[6] que rigió la Nueva Granada, junto a Manuel Rodríguez de Torices y Custodio García Rovira. Durante este gobierno se nombró a Joaquín Camacho como Ministro de la Corte de Justicia y a Antonio Baraya como Jefe del Ejército.
Durante el “Régimen del Terror” implantado por Pablo Morillo, se ocultó en La Mesa de Juan Díez y zonas aledañas a Fusagasuga, hasta el triunfo de las tropas patriotas en 1819, lo que le valió contundentes críticas por parte de muchos historiadores.
Se mantuvo leal a la causa de Simón Bolívar aun durante la famosa conspiración septembrina de 1828.
Sirvió a la patria como Secretario (Ministro) de Guerra durante la dictadura de Rafael Urdaneta e hizo parte de la junta de gobierno que temporalmente ejerció el poder en tanto Domingo Caicedo asumía el cargo en propiedad, al renunciar el militar venezolano.
José Miguel Pey de Andrade muere en Santafé de Bogotá el 17 de agosto de 1838 a la edad de 75 años.[7]
[1] Luego sería el primer presidente de Colombia en la época republicana.
[2] Cartagena se declara enemiga de esta convocatoria por considerar que la capital, a semejanza de la Junta central de Sevilla, quería construir el gobierno central, favoreciendo sus propios intereses y desconociendo los de las provincias.
[3] Forero Manuel José. Camilo Torres. Biblioteca de Historia Nacional, Volumen XCIV, Edición conmemorativa del Sesquicentenario de la Independencia de Colombia, Editorial Kelly Bogotá D. E., 1960, páginas 132 y 133.
[4] Por ejemplo Mompóx y Sogamoso. Camilo Torres y León Armero no estuvieron de acuerdo con permitir su ingreso, pero don Manuel de Bernardo Alvarez sí, por ejemplo.
[5] Quien se declara continuador de las tesis consagradas en el acta del 20 de julio, con excepción de la relativa a la superioridad de la Regencia de España: reconocían a Fernando VII como rey de los cundinamarqueses siempre y cuando viniese a suelo granadino, más no aceptaron el dominio de la regencia. Gran responsable de estas determinaciones fue el doctor Jorge Tadeo Lozano, “Presidente del Estado” y “Viceregente de la persona del rey”.
Pero también hicieron parte del colegio electoral: Fernando Caycedo y Flórez; Camilo Torres, Frutos Joaquín Gutiérrez (secretarios del mismo); José María del Castillo y Rada; Miguel Pombo; Luis Eduardo de Azuola y José Gregorio Gutiérrez.
[6] «…del cual casi siempre había uno o dos individuos ausentes, tímido, no siempre unánime y por regla general aguardando órdenes, decretos y resoluciones de un Congreso permanente o imperiódico, fuerte a veces hasta la crueldad, débil otras hasta las más indignas complacencias, inconsulto en muchos de sus actos y sujeto a discusiones y deliberaciones prolongadas y perturbadoras…..el Triunvirato era demasiado débil por sí mismo y más si se tiene en cuenta que lo presidía el General José Miguel Pey, anciano acostumbrado a las medidas suaves, cansado de los años, fatigado por una larga serie de servicios públicos, y aunque militar por títulos, poco avezado en las faenas de la guerra…»MONSALVE J. D. Antonio de Villavicencio (el protomártir) y la revolución de la independencia, Tomo II, Bogotá Colombia, Imprenta Nacional, 1920, páginas 184 y 188.
[7] Bibliografía adicional Consultada: ARIZMENDI Posada Ignacio. Presidentes de Colombia 1810-1990, Bogotá D.E., 1989, Volumen complementario a la Nueva Historia de Colombia.
Ver también: Colombia, grito de independencia